La presidenta extremeña prepara una zambomba flamenca en Badajoz después de alentar un pucherazo por el robo de 124 votos en pueblo de 4.500 vecinos

La candidata del PP y candidata a la reelección como presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha protagonizado este viernes un cierre atípico de la campaña a las elecciones extremeñas, sin mítines, de paseo desde primera hora por una decena de pueblos cruzando de arriba a abajo las dos provincias, Cáceres y Badajoz.

En Almendralejo (Badajoz, 34.000 habitantes), Guardiola ha recalado a las seis de la tarde y ha recorrido la Calle Real saludando a los comerciantes, sin hacer declaraciones a la prensa. Rodeada de un grupo de militantes del PP, la presidenta extremeña ha repartido besos y selfis y ha recibido sobre todo palabras de aliento, pero también se ha encontrado con algún que otro reproche.

Una señora de mediana edad bajo un paraguas se ha acercado a su encuentro y le ha reprochado: “Al campo nos tenéis abandonados”. Guardiola se ha detenido con la mujer, le ha explicado sus inversiones y al final se ha excusado: “40 años [por los Gobiernos del PSOE] no se cambian en solo dos años”. “¡Dadle tiempo, y la mayoría absoluta para que pueda hacer más cosas!”, le han dicho a la mujer varias militantes populares rodeando la escena.