La presidenta extremeña, que no acudió anoche al último debate de campaña, dice que tampoco lo vio: “Me alegro de no haber estado”

Ni un paso atrás. Ni tampoco un ápice de rectificación. La democracia en España continúa en peligro para la presidenta extremeña María Guardiola. “Las conclusiones [de la Guardia Civil] dan igual”, ha dicho este viernes durante una rueda de prensa con preguntas en el municipio cacereño de Talayuela tras 48 horas sin actos de partido ni atención a la prensa. “El derecho a votar se ha hurtado”, ha insistido.

La recta final de la campaña extremeña ha tenido un giro de guion más propio de Woody Allen que de unas elecciones autonómicas. El PP ha alentado un supuesto pucherazo electoral por el robo de 124 votos en una oficina de Correos de Fuente de Cantos, un municipio de Badajoz de 4.500 vecinos. El suceso se produjo en la madrugada de este miércoles.

“Se está robando la democracia delante de nuestros ojos”, aseguraba Guardiola este jueves por la mañana en un vídeo difundido a través de sus redes sociales que alcanzó las 800.000 visualizaciones. “No voy a quedarme callada. No lo vamos a permitir. Basta ya. Este domingo somos nosotros quienes decidimos”. Y denunció los hechos ante la Junta Electoral. El PP activó la maquinaria. Alentada también por Génova. Altos cargos del partido e incluso presidentes autonómicos como el valenciano secundaron el argumentario de Guardiola, que iba contra la línea de investigación de la Guardia Civil: el cuestionamiento del sistema electoral de las elecciones en España. Y, en concreto, las extremeñas de este domingo.