La compañía, con sede central en Girona, ha convertido su planta de India en el eje global de una expansión basada en tecnología propia, diversificación industrial y producción estratégica

Marc Pons, director de Operaciones de Inoxpa, transmite curiosidad y admiración por India. “Es otro mundo, dinámico y en proceso de construcción”, describe por videollamada. Su filia se puede entender porque, como dicen, el roce hace el cariño –lleva desde 2009 visitándola periódicamente–, pero probablemente tenga mucho que ver con el papel clave que el país asiático juega en la buena marcha de su empresa, especializada en componentes de acero inoxidable, equipos y soluciones integrales para el tratamiento de fluidos, que dan servicio a las industrias alimentaria, cosmética y farmacéutica.

En su momento, India fue una apuesta por un mercado emergente, también un salvavidas que les permitió competir en la fabricación de productos tipo commodity. “Desde el 2000, la competencia con los fabricantes chinos nos obligó a dejar de fabricar ciertas líneas de productos commodity; empezamos a comprar en China, y a distribuir. En India vimos la oportunidad de volver a fabricar, y ser más competitivos en costes", explica Pons.