El asesinato del futbolista Mario Pineida expone la creciente violencia en Ecuador, donde el crimen organizado y las apuestas deportivas han convertido a los jugadores en blanco de sicarios

La policía de Ecuador confirmó la detención de dos personas vinculadas al asesinato de Mario Pineida, el futbolista del Barcelona Sporting Club que, en la tarde del 17 de diciembre, se convirtió en otra víctima de la violencia imparable de Guayaquil, la ciudad más violenta del país. Pineida, quien hasta ese momento había sido una de las estrellas más destacadas del fútbol ecuatoriano, se encontraba en una carnicería del sector de Samanes, en el norte de la ciudad. Un barrio más, uno de esos donde la rutina se mezcla con la amenaza constante de la muerte.

Las cámaras de seguridad del local, mostraron el horror del crimen y la frialdad de los atacantes. En las imágenes, uno de los sicarios se acercó con calma, apuntando directamente a Pineida. El futbolista, desconcertado, levantó los brazos, como si pensara que aquello no era más que un robo común. Pero no lo era. El hombre vestido de negro, sin titubear, descargó al menos una docena de disparos contra él mientras el sonido de las balas resonaba con una brutalidad aterradora en el local.