Dos jueces de Madrid aceptan la petición de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) de que requiera a la tecnológica la identificación de los afectados
“Parece que mi teléfono me está escuchando”. Esa frase ha sido pronunciada en múltiples conversaciones entre familiares y amigos al comprobar que la publicidad sugerida en las aplicaciones móviles es personalizada. En muchas ocasiones, ello se debe a las cookies aceptadas en los dispositivos, que se rigen por las normativas de protección de datos. Pero en otras muchas ocasiones, se debe a una recopilación no consentida de datos, según denuncia la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC), que ha decidido llevar a los tribunales a Google por vulneración de la privacidad de los usuarios de su sistema operativo Android, a través de sus propias aplicaciones o herramientas que no pueden desactivarse.
La AUC —inscrita en el Registro de Asociaciones de Consumidores y Usuarios del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y miembro de órganos consultivos del Consejo de Consumidores y Usuarios (CCU), de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) o del Observatorio de Publicidad— se puso a investigar el asunto tras la queja de un socio con respecto a los anuncios personalizados. Tras realizar un estudio y encargar un informe pericial, ha detectado que el gigante tecnológico recopila un gran volumen de datos sensibles de los usuarios, relacionados con su ideología, salud, religión o sexo, que permite crear perfiles y hacer un seguimiento de su actividad.






