La Guardia Civil sigue a un grupo que ya había cometido cinco asaltos en oficinas de correos desde el 22 de octubre sin nada que ver con las elecciones extremeñas

A apenas un día del cierre de la campaña electoral, en este caso en Extremadura, el PP volvió a enredarse en insólitas y sorprendentes denuncias relacionadas con el voto por correo y en poner en cuestión la limpieza del sistema electoral en España. Como ya ocurrió en vísperas de las elecciones generales del 23-J de 2023 y en ocasiones anteriores. Otra vez sin pruebas y sin adivinarse cuál podría ser el beneficio concreto para un partido que ha gobernado el país ni para el candidato popular que lo pretende de nuevo, Alberto Núñez Feijóo, que tiene a gala haber presidido Correos.

La Guardia Civil tiene bien identificada una banda de delincuencia común, compuesta por entre cinco y seis personas, que ha cometido intentos de robos en distintas oficinas de Correos en diferentes pueblos de Extremadura desde el pasado 22 de octubre, cuando forzaron la sede de la empresa en Talamonte, en la mancomunidad de las Vegas Altas, cerca de Mérida, y se llevaron 10.900 euros. Ni estaban convocadas las elecciones ni se adivinaban aún pese a las malas relaciones desde el inicio de la legislatura de María Guardiola con sus socios obligados de Vox. El modus operandi de la banda se volvió a repetir el 22 de noviembre en Gévora, con el agravante de que esa oficina está dentro del Ayuntamiento, donde recaudaron 30 euros y algunos artículos comerciales y de paquetería y sellos.