El operador del sistema asigna 300.000 euros/MW a las ganadoras de la subasta de interrupción del suministro, que se ha disparado por el apagón

El pasado 28 de noviembre el operador del sistema, Red Eléctrica, cerró la subasta para adjudicar el llamado Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), equivalente (con variantes) al antiguo servicio de interrumpibilidad. Según la normativa, las empresas que ofrecen dicho servicio deben estar disponibles, con determinadas condiciones, para que REE interrumpa o module el suministro eléctrico de sus instalaciones en momentos críticos, lo cual supone un respaldo para la operación del sistema. De hecho, el fuerte encarecimiento del precio al que ha cerrado esta última subasta, que regirá para el primer semestre de 2026, se ha interpretado como una consecuencia del apagón sufrido por la Península Ibérica el pasado 28 de abril. Aunque no es la única.

Según los datos publicados por Red Eléctrica tras la puja, en la última subasta se adjudicaron 1.725 MW interrumpibles para los seis primeros meses del próximo año, frente a los 1.148 MW del conjunto de 2025. El servicio abarca 2.279 horas interrumpibles o modulables y el precio marginal resultante ha sido de 65 euros/MWh, todo un récord que se traduce en que las empresas ganadoras de la puja van a recibir casi 300.000 euros por cada megavatio que ofrecen para su interrupción con el objetivo de reducir la energía que circula por las redes cuando el operador lo requiera. Este coste para el primer semestre del año, que REE no proporciona, es el resultado de multiplicar el precio marginal resultante de la subasta (en euros/MWh) por el número de horas de prestación del servicio.