Las azulgranas controlaron con practicidad y dominio el partido, a pesar de los primeros avisos de las parisinas, con un gol de Vicky López y otro de Graham Hansen, y se ahorra los ‘playoffs’
El Barcelona mandó un mensaje nítido a Europa: incluso condicionado por las lesiones y una plantilla corta, sigue siendo imparable. Ante un Paris FC valiente que avisó primero, las azulgranas firmaron un partido de control y practicidad para sellar el triunfo y confirmar su candidatura continental gracias a un gol de Vicky López y Graham Hansen (0-2). En un duelo inédito entre ambos conjuntos, las azulgranas, que dependían de sí mismas, aterrizaron en París con la ambición clara de certificar el pase directo a cuartos de final de la Champions como líder de la liguilla. Y lo lograron con autoridad y con un gran gol average —17 tantos— como aval.
Con las bajas clave ya asumidas, el Barça volvió a apoyarse en una fórmula reconocible, casi un calco de la victoria ante el Benfica: la mezcla entre la jerarquía de las titulares habituales y el ímpetu de una generación joven que no desentona. La principal novedad fue el regreso de Paredes al eje de la defensa, lo que desplazó a Laia Aleixandri al mediocentro, y la vuelta de Kika Nazareth, que aguardó su turno en un banquillo poblado de talento del filial. Enfrente, un Paris ya clasificado para los playoffs, fiable atrás y peligroso arriba, con Clara Mateo, máxima goleadora de la liga francesa la temporada pasada, como principal amenaza.






