La etiqueta del Ministerio de Justicia ruso prevé multas y prisión por trabajar de periodista en la televisión alemana o compartir sus noticias
El Ministerio de Justicia ruso ha declarado la televisión pública alemana Deutsche Welle como una “organización indeseable”. Esta etiqueta implica penas de hasta seis años de prisión por trabajar en el canal y multas e, incluso, el ingreso en la cárcel de los espectadores que compartan ...
o den “me gusta” a alguna noticia suya. El organismo ruso no ha explicado los motivos para proscribir este grupo mediático federal germano. “Este último intento de silenciar a los medios libres pone de relieve el flagrante desprecio del régimen ruso por la libertad de prensa y expone su miedo a la información independiente”, ha manifestado la directora general de Deutsche Welle, Barbara Massing, antes de la confirmación del veto en Rusia.
“A pesar de la censura y de su bloqueo, el servicio en ruso de Deutsche Welle cuenta con más usuarios que antes”, afirma Massing en un comunicado. “Continuaremos con nuestra cobertura periodística independiente de la guerra de agresión contra Ucrania y otros temas sobre los que la información casi no es accesible en Rusia para que la gente pueda formarse su propia opinión”, avanza la directora general del medio alemán.






