El presidente colombiano alerta de que “el fascismo avanza” y denuncia, sin pruebas, que la tumba de Pablo Neruda está en peligro

El presidente Gustavo Petro ha encontrado en el ultraderechista José Antonio Kast, recién elegido presidente de Chile, un nuevo adversario en la región. El mandatario colombiano ha manifestado en las últimas horas su repulsa al resultado de los comicios celebrados este domingo. “El fascismo avanza, jamás le daré la mano a un nazi y a un hijo de nazi, tampoco; son la muerte en ser humano. Triste que Pinochet tuvo que imponerse a la fuerza, pero más triste ahora es que los pueblos elijan su Pinochet: elegidos o no, son hijos de Hitler y Hitler mata los pueblos”, ha dicho en X. En otra publicación, ha indicado que la “derrota” en el país austral es “como si [María Fernanda] Cabal o [Marco] Rubio” ganaran en Colombia, en referencia a la precandidata uribista y al secretario de Estado de Estados Unidos.

Petro ha sido uno de los pocos líderes de la región que no ha felicitado la victoria de Kast. Otros presidentes de su misma orientación ideológica, como la mexicana Claudia Sheinbaum o el brasilero Luiz Inácio Lula da Silva, le desearon “mucho éxito” al presidente electo y abogaron por trabajar “por el bien de los países y de la región”. El colombiano apoyaba abiertamente a la candidata del bloque de la izquierda, la comunista Jeannette Jara. En julio, manifestó que “pasar al fascismo es terrible para cualquier sociedad”.