Afincado en España desde 1975, continuó actuando en su país natal, donde se consagró como uno de los grandes referentes culturales

Héctor Alterio forma parte de la memoria sentimental de varias generaciones de argentinos. Tuvo que exiliarse de Buenos Aires en 1975 por las amenazas del grupo paramilitar de extrema derecha Triple A, pero nunca se fue del todo de su país natal, que este sábado lloró su muerte a la distancia. “Su legado en el teatro, el cine y la televisión deja una huella de compromiso y excelencia artística”,

lank" rel="noreferrer" title="https://x.com/actoresprensa/status/1999852867608604862" data-link-track-dtm="">lo despidió la Asociación Argentina de Actores. “Murió uno de los grandes protagonistas argentinos de todas las escenas en el último siglo”, lo recordó el periodista de espectáculos Marcelo Stiletano.

El actor argentino vivió las últimas cinco décadas de su vida en España, sin renunciar a constantes cruces del Atlántico con los que agrandó una carrera cinematográfica y teatral inmensa, que lo consagró como uno de los grandes referentes de la cultura argentina. Su rol protagonista en La historia oficial, de Luis Puenzo, le valió el primer Oscar a la mejor película extranjera a Argentina en 1986. Su nombre quedó asociado para siempre a la estatuilla hollywoodiense al haber participado además en otras tres películas argentinas que fueron finalistas al premio: La tregua (1974), Camila (1984) y El hijo de la novia (2001).