Los denunciantes aseguran que los facultativos contribuyen a que crezca la lista de espera con reducciones de jornada o bajas mientras operan en centros del Grupo Recoletas

La Sanidad de Castilla y León (Sacyl) ha admitido que investiga a 15 médicos del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) “por supuestos incumplimientos de la normativa que regula la compatibilidad de la profesión con el sector privado para quienes están en nómina de la sanidad pública”. Según una portavoz de la Administración castellano y leonesa, la Inspección de Sacyl está analizando diferentes denuncias contra intensivistas, cirujanos y anestesistas por irregularidades con la normativa que busca limitar que los doctores del sector público se excedan en sus posibles actividades independientes.

Médicos denunciantes del HUBU con los que ha hablado EL PAÍS precisan que estos incumplimientos se producen especialmente por rebasar las horas permitidas en empresas privadas o directamente por no tener solicitada esta compatibilidad. Según señalan, la entidad beneficiaria es Grupo Recoletas, en cuyos centros privados afirman que hay médicos en formación del HUBU realizando cirugías o personal de baja por paternidad que acude al quirófano. “Es un círculo vicioso, el médico del Sacyl es responsable de la lista de espera, le interesa generarla porque luego cobra de la privada”, explica un denunciante, indignado porque Recoletas está multiplicándose en la comunidad con millonarios conciertos con la Junta (PP) para desahogar al Sacyl. De hecho, el Hospital de Burgos es donde más días de espera quirúrgica asumen los pacientes, con 117,30 más que la media autonómica al cierre del tercer trimestre de 2025.