“No es una cuestión de cuántos, es de cómo vamos a actuar. Y no vamos a parar”, asegura Pilar Bernabé tras el encuentro de tres horas con las responsables autonómicas

La reunión presencial que las secretarias de Igualdad de todas las federaciones socialistas han mantenido durante tres horas en Ferraz ha contribuido a serenar un poco el estado de indignación y abatimiento en el que el PSOE se ha sumido las últimas dos semanas por la catarata de denuncias de abuso sexual o sospechas de acoso contra dirigentes de la relevancia de Francisco Salazar, uno de los hombres fuertes de Pedro Sánchez en Ferraz y La Moncloa, el ya expresidente de la Diputación de Lugo y secretario provincial José Tomé, o Javier Izquierdo, que ha dimitido de la cúpula del PSOE y como senador de forma repentina y en medio de la oleada de escándalos que han golpeado a la formación.

Durante la reunión se ha conocido un nuevo caso por acoso sexual, contra el alcalde de Almussafes (Valencia), Toni González; y la dimisión del regidor, también socialista, de Belalcázar (Córdoba) tras acusaciones aparecidas en medios de comunicación.

“El protocolo requiere de una revisión serena, especializada y con esa mirada feminista que necesita este mecanismo, y sobre todo reforzar todos los órganos necesarios”, ha explicado Pilar Bernabé, la secretaria federal de Igualdad y delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, que ha comparecido a las puertas de Ferraz arropada por varias responsables autonómicas de Igualdad. “Vamos a poner en marcha todas aquellas medidas que vayan encaminadas a la tolerancia cero”, se ha comprometido.