La formación pasea por la historia del neoclásico con obras de Balanchine, Godani y Forsythe, en un programa realzado por las interpretaciones de sus bailarines

Cuando Muriel Romero se puso al frente de la Compañía Nacional de Danza en 2024, declaró que lo hacía al servicio del proyecto y que la agrupación institucional abarcaría la danza del pasado, del presente y del futuro. Un año después y tras dos presentaciones del colectivo,

ero-en-un-viaje-hacia-la-ensonacion-conjunta.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2025-05-18/parmenides-carl-jung-y-realidad-virtual-la-compania-nacional-de-danza-se-estrena-con-muriel-romero-en-un-viaje-hacia-la-ensonacion-conjunta.html" data-link-track-dtm="">#INCUBATIO Circumambulatio, el pasado mayo en los Teatros del Canal de Madrid, y NumEros, programa estrenado este jueves y que podrá verse hasta el 21 de diciembre en el Teatro de la Zarzuela, la declaración de intenciones de abarcar todo (o casi todo) tipo de movimiento se va cumpliendo.

Si en #INCUBATIO la danza huía de exhibicionismos para colocarse en una plasticidad contemporánea, enmarcada también en el uso tecnológico que Romero desarrolla como coreógrafa, en NumEros es el extremo opuesto lo que atraviesa el planteamiento artístico: la perfección de la forma, la exigencia técnica neoclásica y el virtuosismo, que lo empapa todo. Y en esta línea, el perfil de los bailarines de la compañía, que pasó más desapercibido en #INCUBATIO, es absoluto protagonista, pues en sus exigentes interpretaciones recae casi todo el peso del programa. En este sentido, no solo consiguen situar el credo de las propuestas a la altura requerida, sino que devuelven a la CND a un nivel cercano a la excelencia artística que hacía tiempo no se veía en la agrupación, por diversos motivos.