Es hoy un hombre al que se le notan las horas de soledad y de terapia. A veces habla de sí mismo en tercera persona y otras veces abusa de la autoayuda, empeñado en hablar de la vida como etapas, aprendizajes, equilibrio

“¿Tienes ganas de explicarte?”. “Hombre, sí”. El periodista Jordi Basté pregunta y quien contesta es Iñaki Urdangarin, jugador de balonmano, exmarido de la infanta Cristina, padre de cuatro de los nietos de Juan Carlos I, condenado por el caso Nóos a cinco años y 10 meses de prisión por los delitos de prevaricación continuada y malversación. Pasó en la cárcel de Brieva mil días con sus mil noches y en esta entrevista, que fue charla tal y como se apuntó desde el principio, quien apareció ante las cámaras fue un hombre tranquilo, curtido por las arrugas, el paso del tiempo y lo vivido antes, durante y tras su paso por aquella celda de la provincia de Ávila.

Podría haberse presentado como una víctima sobreactuada, y tuvo algo de lo primero y nada de lo segundo. Podía haber cargado contra todos y lo que asomó fue un hombre que parece en paz consigo mismo, despojado de títulos y protocolos y posados oficiales. Eso sí, el mismo día que La2Cat emitió su primera entrevista en televisión anunció la publicación de sus memorias. Esta vocación literaria de la realeza y sus entornos no la vi venir, la verdad.