La vida actual de Iñaki Urdangarin (Zumárraga, 57 años) nada tiene que ver con la de hace una década. Tras cumplir una condena de cinco años y 10 meses de prisión por su implicación en el caso Nóos, quien fuera miembro de la Familia Real tras casarse con la infanta Cristina ahora disfruta de su relación con Ainhoa Armentia y de una tranquila vida alejado del foco mediático. Se le vinculó por primera vez con su pareja en enero de 2022, cuando se publicaron unas imágenes en la revista Lecturas donde el exduque de Palma aparecía con una desconocida mujer. Fotos que fueron el detonante de su divorcio de la hija del rey Juan Carlos I. Ahora ha dejado atrás esa discreción elegida para conceder su primera entrevista tras conseguir la libertad. Y lo ha hecho en La Vanguardia, cinco días antes del 60º cumpleaños de la madre de sus cuatro hijos.
En los últimos años, Urdangarin ha sido un habitual en las revistas del corazón: asistiendo a los partidos de balonmano de su hijo Pablo, disfrutando de unas vacaciones con su pareja e intentando comenzar una nueva vida después de saldar su condena por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias. Pero aunque él era el protagonista, no era por voluntad propia. Este domingo 8 de junio sí lo ha sido. El hecho de sentarse por primera vez ante un micrófono no es algo casual. Su objetivo principal ha sido presentar un nuevo proyecto: una marca de coaching para el ámbito deportivo, empresarial y personal llamada Bevolutive. Él es consciente de que convertirse en un personaje de primera línea de interés sacó a relucir muchos Iñakis: el deportista, el duque de Palma, el yerno del Rey, el imputado y el condenado. “La suma de esos Iñakis es lo que me ha hecho ser quién soy. Todas las fases me han ayudado a ser el Iñaki que soy ahora. Todas tienen cosas de las que aprender”, explica en la entrevista.






