Pekín critica a Tokio por “exagerar” su reacción ante unos ejercicios que forman parte de su programa para mantener la “estabilidad y la paz” regionales

Lo peligroso de entrar en una espiral de diplomacia en caída libre es que se corre el riesgo de no saber cómo poner freno: a toda acción le sigue una reacción. El miércoles bombarderos estadounidenses con capacidad nuclear volaron junto a cazas de combate japoneses, en una exhibición de músculo militar entre aliados, justo después...

de los ejercicios bélicos marítimos y aéreos de China y Rusia celebrados en los últimos días en el entorno de Japón.

Tokio y Washington “reafirmaron su firme determinación de impedir cualquier intento unilateral de cambiar el statu quo por la fuerza y confirmaron el estado de preparación tanto de las Fuerzas de Autodefensa [el ejército nipón] como de las fuerzas estadounidenses", ha asegurado este jueves el Ministerio de Defensa japonés en un comunicado recogido por Reuters.

Es el paso más decidido de respaldo aliado en tiempos de grietas en las relaciones entre Japón y China, y llega después de que el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, mostrara el miércoles su “grave preocupación” para la seguridad nacional tras detectar unos ejercicios aéreos en las proximidades del país. En las maniobras participaron dos bombarderos rusos Tu-95 capaces de portar armas nucleares y dos H-6 chinos, preparados para llevar misiles de largo alcance. En su trayectoria fueron acompañados por ocho aviones de combate chinos.