La Morgan Library de Nueva York rinde homenaje a la que fue su primera directora

Una de las instituciones legendarias de Nueva York, la Morgan Library (Biblioteca Morgan), cumplió 100 años en 2024, lo que sirvió para recordar a su primera directora y bibliotecaria: Belle da Costa Greene (1883-1950), una figura cuyo legado se engrandece en el tiempo. Su padre, ­Richard Theodore Greener, fue el primer

target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/negocios/2025-03-17/el-sueno-americano-ya-no-es-para-todos-las-matriculas-de-estudiantes-negros-en-derecho-en-harvard-se-desploman.html" data-link-track-dtm="">afroamericano graduado de Harvard y un reconocido activista por los derechos civiles. Animada por su madre (nunca por su padre, con quien rompió todo vínculo), se fue integrando en la élite de la ciudad gracias al tono blanco de su piel. Optó por disimular su origen racial y adoptó los apellidos Da Costa y Greene, que sugerían un aire portugués, latino, exótico. Destacaba por su belleza y su elegante estilo de vestir y se movió en espacios inaccesibles para la mayoría de las personas negras.

La Morgan Library fue concebida como la biblioteca privada del financiero John Pierpont Morgan. Entre 1902 y 1906 encargó al arquitecto Charles Follen McKim la construcción de un edificio al estilo palacio renacentista, junto a su residencia en la avenida Madison. Tras la muerte de J. P. Morgan en 1913, su hijo, J. P. Morgan Jr., tomó el relevo. La ampliación de 2006 fue proyectada por Renzo Piano. Es visitada por académicos y turistas que la valoran por su arquitectura y su colección única de más de 350.000 manuscritos.