Un comunicado del gobierno regional se limita a difundir las palabras del presidente de la compañía, Emmanuel de Geuser, desmintiendo cualquier tipo de instrucción para aumentar los beneficios
La reunión de este martes entre el Gobierno de Madrid y la máxima autoridad del Grupo Ribera se ha solventado sin asunción de responsabilidades y con la conclusión de que el escándalo revelado por EL PAÍS se trata en realidad de una conspiración político-empresarial. El consejero delegado de Vivalto Santé, la matriz francesa del grupo que gestiona de forma privada el hospital público de Torrejón de Ardoz, ha lamentado las filtraciones de los audios y ha negado el contenido de los mismos.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, se ha reunido con Emmanuel de Geuser, presidente del Grupo Ribera, para analizar “la situación acaecida durante los últimos días”, en la que el principal resultado ha sido desacreditar las informaciones de EL PAÍS que han destapado el escándalo. En unos audios publicados por este periódico se escucha decir al CEO de la compañía decir a los directivos del hospital que mejoren las cuentas de la empresa a costa de aumentar las listas de espera de pacientes. La revelación ha causado una enorme conmoción en España.








