Pese a la alta tensión política, Génova estudia también avalar el decreto para que los ayuntamientos puedan flexibilizar la regla de gasto si es para invertir en Vivienda

Pese a que la tensión política está en máximos en plena campaña de las elecciones en Extremadura, el último Pleno del año y los primeros compases de 2026 pueden alumbrar algunos consensos importantes entre el Gobierno y el Partido Popular. El próximo jueves, el PP tiene previsto compensar su rechazo a la senda de déficit, que vuelve a votarse tras haber sido tumbada a finales de noviembre por el PP, Vox y Junts, aprobando el decreto que aumenta el salario de los funcionarios, según confirman fuentes de la dirección el PP. El partido de Alberto Núñez Feijóo apoyará también el decreto de revalorización de las pensiones, que previsiblemente se votará en enero, en el caso de que el Gobierno lo lleve en solitario sin mezclar con otras medidas, afirman las mismas fuentes a EL PAÍS.

El PP repite todas las semanas, con más intensidad desde el fracaso de la senda de déficit y el encarcelamiento del ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos, que la legislatura está acabada y a Pedro Sánchez solo le queda ya convocar elecciones anticipadas. Los populares han vuelto a las calles y el pasado 30 de noviembre celebraron una manifestación bajo el lema “Efectivamente: ¿mafia o democracia?”. Pero Feijóo es consciente también de que, mientras Sánchez siga en La Moncloa, el PP no puede oponerse a medidas de amplio impacto social, aunque eso signifique granjear una victoria parlamentaria al Gobierno. Es el caso, sobre todo, de la subida del sueldo de los funcionarios y de la revalorización de las pensiones, que afectan en conjunto a más de 12 millones de ciudadanos.