El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas ha defendido ser “independiente” al manejar los datos de los barómetros que publica la institución

José Félix Tezanos se gira a la derecha. Los senadores del PP le observan sorprendidos en un corrillo alrededor de tres termos de café caliente que el Senado ofrece a sus señorías. No es habitual que los comparecientes de una comisión de investigación intercambien saludos al principio. Tezanos —muy cuestionado desde su nombramiento en 2018, incluso por los trabajadores y asesores de la institución— les suelta: ...

—Sacaremos en breve una encuesta de buenas formas.

Un diputado del PP sale al quite de inmediato, como cuando un portero recibe mensajes del equipo rival antes de tirar un penalti: “¿Está nervioso?”, le pregunta. Tezanos, de 79 años, catedrático emérito de Sociología de la UNED, suelta una pequeña mueca y un monosílabo. “No”. Y le da un apretón de manos antes de dirigirse hacia el asiento de los comparecientes.

El presidente del CIS solía ser una figura desconocida para el gran público. Casi nadie recuerda al anterior, ni al primero, ni al segundo. A Tezanos, sí. Es conocido desde su llegada a esta institución pública —que recibe casi 15 millones de euros al año— porque ha cambiado el modelo de las encuestas, por su reconocida militancia socialista y por su defensa férrea y pública de Pedro Sánchez. “Podrá compartirse o no”, ha dicho este martes, “pero las encuestas sirven para reflejar la realidad”. La realidad es que el presidente del CIS ha sobreestimado desde el inicio de su mandato la suma del voto de la izquierda. Fue así en 2023 y en las cuatro elecciones de 2024 (Cataluña, Galicia, País Vasco y europeas).