El perfil de la presidenta madrileña se sitúa como el activo más eficaz del PP frente al PSOE y frente a Vox

De los 15 líderes políticos evaluados en el Barómetro mensual de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER —12 de ellos pertenecientes al PP y al PSOE— ninguno alcanza el aprobado, siendo el socialista Emiliano García-Page el que obtiene la mejor valoración, con un 4,6, e Irene Montero la peor, con un 2,4. Las cifras, sin embargo, apenas sorprenden: en España casi la mitad de la ciudadanía no se siente representada por ningún partido y solo algo más de una décima parte cree que la mayoría de los políticos se preocupa por lo que piensan personas como ellas. Según un estudio del Pew Research Institute, España —junto a Argentina— es el país que experimenta una crisis de representación más profu...

nda entre los 24 Estados que componen el análisis.

El suspenso generalizado debe enmarcarse, lógicamente, en el actual contexto de polarización política. Un 41% de la ciudadanía otorga a Pedro Sánchez la calificación de 0 —la proporción más alta— y un 33% lo hace con Alberto Núñez Feijóo. En este escenario, los líderes políticos mejor valorados son, curiosamente, quienes combinan un menor nivel de rechazo entre los votantes de los partidos adversarios con un menor respaldo entre los propios. Por un lado, el presidente popular de Aragón, Jorge Azcón, que aparece como el favorito entre los electorados del PSOE, Sumar y Podemos, pero es, al mismo tiempo, el que menos gusta a los electores del PP; y, por otro, el presidente socialista de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, preferido entre los votantes del PP y Vox, aunque situado en el último lugar en el ranking de los votantes socialistas, con un aprobado raspado.