Las tensiones logísticas, los apagones energéticos y los conflictos geopolíticos afectan al acceso a la comida. Tetra Pak, empresa pionera en envases de cartón para bebidas y alimentos, se reivindica como aliada de una industria que trabaja por ser más segura, sostenible y circular
El 26 de marzo de 2025, la Unión Europea presentó su estrategia de preparación –Preparedness Union Strategy– para anticipar, prevenir y responder ante hipotéticas crisis. Entre sus medidas destacaba la recomendación de que la población tuviera en casa el llamado kit 72 horas para cubrir las necesidades básicas de tres días: una radio a pilas, una linterna, baterías externas para el móvil, dinero en efectivo, agua potable y alimentos que no necesitaran cocina ni frío. El 28 de abril, España vivió un apagón eléctrico que demostró la utilidad de esta recomendación.
Durante 10 horas sin luz –20 horas en algunas zonas de la península– la resiliencia del sistema alimentario fue puesta a prueba. Y se le vieron las costuras. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) cifró las pérdidas en 53 millones de euros, principalmente por los productos frescos, refrigerados y congelados que, como medida de precaución, tuvieron que ser retirados del mercado al no poder garantizarse la cadena de frío y seguridad alimentaria.






