El último episodio sobre otro de los hombres fuertes del presidente le estalla al partido en el inicio de la campaña de las elecciones extremeñas
El PSOE llega al inicio de la campaña de las elecciones extremeñas muy lejos de su mejor momento y enlazando una sucesión de crisis cuyos protagonistas son los pesos pesados de los que Pedro Sánchez se rodeó en su regreso a Ferraz en las primarias de 2017. Un último episodio ha aturdido todavía más al partido: la gestión que ha hecho de las denuncias por acoso sexual contra Francisco Salazar, otro puntal del presidente, como lo fueron José Luis Ábalos y Santos Cerdán. Las denuncias fueron presentadas en julio por dos trabajadoras con carnet de militante del complejo de La Moncloa, pero la formación que se define como feminista en sus estatutos y tiene en las mujeres a su electorado principal...
no le dio ninguna prioridad a su resolución. Adriana Lastra, la mujer más poderosa en el PSOE de aquella etapa y sin la que no se podría explicar la trayectoria de Sánchez, ha sido el altavoz que ha expresado la indignación que reconcome al PSOE instando a llevar a la fiscalía las denuncias contra Salazar al ser “violencia contra las mujeres”. La noche anterior la dirección del PSOE no logró apaciguar el enojo en el partido según se constató en una reunión telemática convocada de urgencias con las responsables de Igualdad.







