Entre los acusados está la activista siria Sarah Mardini, cuya historia inspiró la película de Netflix ‘Las Nadadoras’
La justicia griega ha sentado este jueves en el banquillo a 24 rescatistas por presuntos delitos vinculados a la llegada de migrantes a la isla de Lesbos. Se les acusa de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular, transporte de extranjeros sin derecho de entrada y blanqueo de capitales, delitos por los que la Fiscalía solicita penas de hasta 20 años de prisión. Los hechos investigados corresponden a operaciones de rescate realizadas entre 2015 y 2018. Tras siete años de instrucción, los acusados ya fueron absueltos de otros delitos menos graves en una vista celebrada en 2023.
La sala se ha visto abarrotada en la primera jornada de un juicio que continuará este viernes y que, si se alarga, se aplazará hasta enero de 2026. Pese a las sillas adicionales, mucha gente ha tenido que quedarse de pie.
En el centro de las acusaciones figura la ONG Emergency Response Centre International (ERCI), aunque no todos los acusados formaban parte de ella. Otros pertenecían a organizaciones como la española Proactiva Open Arms o Campfire, un colectivo formado por voluntarios de varios países. ERCI, más profesionalizada y jerárquica, operaba en la misma zona de costa que Campfire. Las ONG coordinaban sus movimientos para evitar naufragios y asistían a los desembarcos. ERCI llegó incluso a asumir tareas que antes realizaba la agencia de Naciones Unidas para los refugiados (Acnur), como avisar a las autoridades marítimas y transmitir coordenadas de embarcaciones.







