El candidato Gallardo apela al espíritu de Vara para remontar en las encuestas
Una mujer de unos 60 años comienza a repartir banderas de Extremadura a diestro y siniestro, sobre todo a siniestro. Una mujer coge tres. Otra cuatro. “¿Para qué quieres tantas?”, pregunta otra. No hay respuesta. Faltan dos minutos para el inicio de la campaña electoral extremeña en Plasencia, donde Pedro Sánchez ha sido recibido al grito de “¡Pedro, Pedro, Pedro!“ y ha reunido y llenado —en su mayoría de personas en edad de estar jubilados— el Palacio de Congresos de la cuarta ciudad de la región (40.000 habitantes) y a ritmo de la banda extremeña del momento, Sanguijuelas del Guadiana.
El presidente del Gobierno ha elegido la capital del Jerte para presentar y dar el pistoletazo a una campaña inédita para los socialistas. De inmediato, Sánchez ha apelado a la sanidad privada y a los audios desvelados este miércoles por EL PAÍS sobre el Hospital madrileño de Torrejón. “Da igual que sean los cribados de Andalucía, o los recortes de [María] Guardiola, o la privatización de [Isabel Díaz] Ayuso”, ha dicho. “Primero, recortan. Y luego aumentan las listas de espera. Es hacer negocio con la sanidad de todos para que ganen cuatro. Y al final, ¿qué hacen?, que le pregunten al novio de Ayuso”.






