La primogénita del Rey emérito ha posado cómplice junto a la biógrafa en un evento que también ha contado con la presencia de María Zurita, Simoneta Gómez-Acebo y Susanna Griso
La biografía del rey emérito, Juan Carlos I, ha llegado a las librerías españolas este miércoles 3 de diciembre, casi un mes después de su publicación en Francia. Reconciliación, escrito por la biógrafa Laurence Debray, repasa la vida del emérito desde su nacimiento en Roma el 5 de enero de 1938, en el exilio, hasta su salida voluntaria de España para mudarse a Abu Dabi por sus escándalos, donde reside desde agosto de 2020. El protagonista no acudió a la presentación oficial del libro en Madrid —su última visita a España fue el pasado 22 de noviembre, en un almuerzo familiar y privado junto a los Reyes en el Palacio Real de El Pardo, con motivo del 50º aniversario de la reinstauración de la monarquía—. Sí estuvo Debray, que ejerció de anfitriona y firmó ejemplares, y se reunió con algunos de los seres queridos de Juan Carlos I, incluida su hija, la infanta Elena.
La primogénita del Rey emérito respaldaba así la publicación de las memorias de su padre, más de 500 páginas que han dado mucho que hablar desde que llegaron a las librerías francesas a principios de noviembre. En ellas, Juan Carlos I confiesa que ha cometido “errores” y que no es “un santo”, defiende su legado democrático a un país al que llegó con 10 años para ser tutelado por el dictador Francisco Franco, por el que no oculta cierta simpatía. También reconoce “desvíos sentimentales”, de los que apenas da detalles, pero asegura que “la mayor parte” de las “relaciones extraconyugales” que se le atribuyen son “totalmente ficticias”. Y sin citar a Corinna Larsen, asegura que “una relación particular” fue “hábilmente instrumentalizada”, lo que tuvo “duras consecuencias para (su) reinado”. Entre el revuelo que han causado este tipo de confesiones y el silencio de Felipe VI al respecto, la presencia de Elena supone un gesto de apoyo a quien fue monarca durante casi 40 años, demostrando también la buena relación padre e hija —ya coincidieron en Sanxenxo con motivo de competiciones náuticas en abril y julio de este año, y Elena de Borbón ha acudido en numerosas ocasiones a verle a Abu Dabi—.






