Tamura Toshiko se desdobla en una serie de personajes femeninos que ejemplifican las dificultades de la dedicación literaria ante la exigencia de los cuidados

Tamura Toshiko (1884-1945) escribió una obra de inspiración autobiográfica en la que brillan su condición de mujer y su rebeldía contra los moldes que constriñen lo que se esperaba de ella. En La vida de ellas, Tamura se multiplica en historias de mujeres reprimidas sexual y artísticamente. Queda la impresión, actual y auténtica, de que, si la aspiración de una mujer consiste en llegar a ser una escritora profesional, esa aspiración vertebrará toda su obra porque se enquistará como experiencia traumática. Insatisfacción. La realidad dificulta el crecimiento de la escritora y a veces la magulla con púas venenosas que parecen atractivas. No solo la centralidad del amor y los

tps://elpais.com/sociedad/2024-06-02/el-futuro-de-los-cuidados-esta-en-casa-como-aqui-no-se-esta-en-ninguna-parte.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/sociedad/2024-06-02/el-futuro-de-los-cuidados-esta-en-casa-como-aqui-no-se-esta-en-ninguna-parte.html" data-link-track-dtm="">cuidados dificultan su trabajo, también “el mundo literario y la prensa sensacionalista (…) distorsionan su figura elogiándola exageradamente, mientras que, en realidad, no se le permite obtener una independencia plena como autora”, escribe Marta Añorbe Mateos en el prólogo. Inmersas en esa dinámica, las escritoras, como animales exóticos y no como parte integrante de la médula cultural, se ponen de moda y, luego, se marchitan. Su permanencia en el campo cultural no es fácil. Sigue sin serlo. Quedan la sospecha, la condescendencia, el oportunismo, la impostura mediática del respeto a la diversidad.