Los ayuntamientos anticipan cada año el encendido de las luces de Navidad, en pleno debate sobre su responsabilidad en el desarrollo de un modelo de crecimiento sostenible
El encendido de las luces de Navidad se ha convertido en uno de los actos por excelencia de la temporada festiva. En España, desde hace años Vigo se ha transformado como destino turístico de invierno con su generalmente extravagante decoración festiva, dando el pistoletazo de salida a una carrera en la que las ciudades compit...
en por ver quién más luces enciende, cuándo la encienden y qué personalidades famosas están invitadas al encendido.
Pero esta competición tiene un coste, tanto económico como ambiental. Por mucho que las autoridades insistan que la popularización de las luces LED ha reducido drásticamente el consumo energético de la iluminación navideña, también está el efecto de la contaminación lumínica. Y, ante todo, el contraste entre el exceso festivo y la responsabilidad en el consumo de energía que se pide en el resto del año. Diana Gavilán, profesora de Marketing en la Universidad Complutense de Madrid, y Pedro Jesús Cuestas Díaz, investigador de la Cátedra de Responsabilidad Social de la Universidad de Murcia, debaten sobre si toda esta carrera tiene sentido.






