Desde 2016, Pinturas Rosell SL ha recibido del Hospital Ramón y Cajal 4,7 millones de euros sin concurso, un ejemplo de un problema sistémico, según los expertos

13.39 de este lunes. Miguel González coge el teléfono:

−Hoy estoy liao. Tengo mucho trabajo.

González es un pintor vallecano “de toda la vida”, aunque nació en un pueblito de Ávila hace 71 años. Este fin de semana ha sido protagonista de un tuit viral con más de 300.000 visualizaciones. La publicación es de Óscar Hernández, una especie de detective ciudadano anónimo especializado en sus ratos libres en la sanidad del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. A las 19.24 del sábado alertaba a sus casi 7.000 seguidores de que había descubierto en las bases de datos públicas que un señor residente en Puente de Vallecas, titular de Pinturas Rosell SL, había ganado 1.182 contratos con el hospital Ramón y Cajal, uno de los gigantes de la sanidad madrileña. “Esto es la libertad, amigos (emoticono de la estatua de la Libertad)“, decía en su tuit.

Miguel González cuelga el teléfono. Pero al rato devuelve la llamada. Ha visto ese tuit y quiere aprovechar para aclarar a los periodistas que no es cierto, como andan diciendo algunos en redes, que él forme parte de un entramado oscuro de sociedades. De paso, explica que su empresa Pinturas Rosell se llamaba antes Pinturas Miguel González, fundada por él hace 50 años. Con ese nombre, empezó a trabajar para grandes clientes: el Museo del Prado, la Expo 92, Don Juan, el padre del Rey Emérito... “Yo lo único que he hecho es hacer las cosas bien y por eso he tenido éxito con la pintura”, remacha.