La novela de Francisco Serrano viaja al Londres de los años setenta para retratar a una joven unida a una organización internacional que utiliza la violencia para lograr sus objetivos políticos
El primer párrafo de esta novela presenta a Valeria, su protagonista casi veinteañera en 1970, en un piso franco de Londres, viviendo una vida fuera de norma: pertenece, se nos cuenta, al Frente de Acción Revolucionaria, una organización internacional que utiliza la violencia para lograr sus objetivos políticos. Sin embargo, desde el principio hay algo extraño: de madrugada, cuando el mundo resulta misterioso, a Valeria le asalta la sensación de que todo lo que escapa a las pequeñas dimensiones de aquel apartamento no existe. Más significativamente, la voz narradora aclara que la única garantía de su pertenencia al FAR es la palabra de Joel, su amante y mentor (bien pensado, ¿es eso suficien...
te?). La realidad, pues, parece inestable, y la historia avanza en un tono mesmerizante, a media distancia, como recuerdos que alguien declamase en duermevela, cuando pueden confundirse con los residuos de un sueño, o su anuncio. Este tono, en especial durante el primer tercio del libro, ganador del premio Tusquets de Novela, es el gran éxito de Francisco Serrano. No el único.






