El presidente venezolano formalizó la acusación en una carta dirigida a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, en la que alerta de un riesgo para la estabilidad energética
Venezuela elevó este domingo una acusación frontal: según el Gobierno de Nicolás Maduro, Estados Unidos estaría intentando apoderarse de las “vastas reservas” petroleras del país “mediante el uso de la fuerza militar letal”. La denuncia —enviada en forma de carta al Secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y países miembros (OPEP+)— llega en un momento de máxima tensión entre Caracas y Washington, con un despliegue militar creciente en el Caribe y el cierre de facto del espacio aéreo venezolano. “El mundo conoce muy bien las lesivas consecuencias generadas en otros países petroleros, a partir de intervenciones militares de los Estados Unidos de América y sus aliados”, escribe Maduro.
La denuncia es una nueva réplica a los movimientos de Donald Trump, pero esta vez poniendo en el centro del tablero un elemento central que condiciona, irremediablemente, toda la jugada: las mayores reservas de crudo del planeta. Caracas interpreta el despliegue militar de Estados Unidos y la estrategia de presión que está llevando a cabo contra el régimen chavista como una maniobra de presión sobre su industria petrolera. La carta, dirigida a los más de 20 países que conforman ambas organizaciones, funciona como advertencia, pero también como un intento de sumar respaldo internacional frente a un conflicto que, según el Gobierno venezolano, amenaza el equilibrio energético de toda la región.







