Eduardo Casanova estrena su primera serie, "Silencio". EFE/Ballesteros

Estefanía Medina Manzano |

Madrid (EFE).- Eduardo Casanova debuta como director de una serie con ‘Silencio’, una coctelera en la que agita el humor negro, las vampiras y el estigma social, con la pandemia del VIH de trasfondo y con la que pretende reivindicar la necesidad de dar voz a aquellas víctimas invisibles que se esconden “por miedo al rechazo”.

La miniserie (Movistar Plus+, 1 de diciembre) se estrena el Día Mundial del VIH para recordar a las víctimas y supervivientes de la enfermedad con una transgresora y nada convencional historia de vampiras, interpretadas por un reparto de lujo ocultas bajo kilos de maquillaje.

“‘Silencio’ está enmarcada en la pandemia del VIH, mezclada con la fantasía del vampirismo y del cine de terror, en tener que callarnos cosas por miedo a la cancelación, al qué dirán, al rechazo. Yo lucho por que no me silencien. A mí es difícil silenciarme”, asegura Casanova (Madrid, 1991).