La subida salarial pactada afecta a tres millones de trabajadores, aunque dentro del colectivo hay enormes diferencias entre grupos y territorios

Pocas discusiones de España generan tanto ruido y lecturas enfrentadas como la brecha salarial entre el empleo público y el privado. En promedio, las Administraciones públicas retribuyen mejor el trabajo que las empresas privadas, una diferencia que responde sobre todo a la cualificación específica de sus empleados. Los trabajadores públicos a...

jornada completa cobran de media 3.232 euros brutos al mes en 12 pagas (métrica usada a efectos comparativos), 1.050 euros más que los del sector privado, según el último dato disponible de la Encuesta de Población Activa del INE, correspondiente a 2024. Y la subida salarial pactada esta semana para tres millones de empleados públicos entre el Gobierno y los sindicatos, del 11% hasta 2028, apunta a profundizar la grieta.

Más allá de la comparación con el sector privado, la brecha también se percibe en otro ámbito: dentro de la propia Administración. Los últimos datos oficiales, publicados esta semana, permiten ver que las diferencias salariales entre organismos públicos son muy amplias. Ministerios, comunidades autónomas, ayuntamientos y empresas públicas presentan estructuras retributivas muy dispares, con funcionarios del mismo nivel cobrando cantidades distintas según el organismo o territorio en el que trabajen.