Burgos, 29 nov (EFE).- El museo de la catedral de Burgos exhibe desde este sábado las controvertidas puertas de bronce diseñadas por el pintor y escultor Antonio López, que las ha definido como una mezcla de lo cotidiano, plasmado en las dos puertas laterales, y lo sobrenatural, que preside un relieve de Dios padre en la doble hoja de la puerta central.

El artista manchego, que ha tratado de evadirse del movimiento crítico que ha forzado que las puertas no se instalen, al menos por el momento, en la fachada principal de Santa María, ha sido el encargado de defender el complejo escultórico en el acto de inauguración.

«Si la obra es buena da un poco igual el sitio, y si no es buena, también», ha asegurado antes de presentar al público esas tres grandes puertas de bronce, diseñadas para conmemorar los 800 años de la catedral (1221-2021), y que han quedado expuestas en el museo catedralicio.

Un presupuesto de 1,2 millones

Seis años ha ocupado el proyecto, encargado a Antonio López en 2019, y que comenzó a recibir críticas en 2021, ante la posibilidad de que las de bronce sustituyeran a las actuales de madera del siglo XVIII de la fachada de Santa María, aunque para entonces el equipo de López ya había empezado a trabajar.