El país báltico se ha convertido en un referente europeo en el sector de las aeronaves no tripuladas, una tecnología que ha revolucionado la guerra en Ucrania

La jornada escolar en un colegio de Jonava, una pequeña ciudad del centro de Lituania, termina, para algunos niños, con una actividad atípica. En el aula, una decena de alumnos de primaria aprende a pilotar drones mediante un simulador. Fuera, en el pasillo, varios adolescentes, equipados con un joystick y unas voluminosas gafas inmersivas coronadas por una antena, ensayan piruetas con los artefactos voladores. Todos ellos participan en un programa recién lanzado por el Gobierno lituano, una iniciativa con la que el país báltico busca reforzar

html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2025-10-27/lituania-cierra-su-frontera-oriental-tras-el-derribo-de-globos-procedentes-de-bielorrusia.html" data-link-track-dtm="">su defensa frente a la amenaza rusa.

Julius, un niño rubio y tímido, todavía no se siente preparado para pilotar un dron. “Me daría miedo romperlo. Por ahora prefiero seguir practicando con el simulador; es muy divertido”, dice en inglés el pequeño de 11 años, antes de volver a concentrarse en la pantalla del ordenador, donde una aeronave virtual recorre a toda velocidad un circuito, recoge premios y esquiva obstáculos. Rokas, un adolescente con una sudadera de la NASA, es el mayor del grupo y dedica horas extra para llegar lo mejor preparado posible a la competición que se celebrará en pocas semanas. “Cuando empecé hace dos meses, no conseguía que volara de manera estable, pero he mejorado mucho”, afirma justo después de ejecutar varias acrobacias en cuestión de segundos, haciendo pasar un dron diminuto por unos arcos de plástico.