Un pìloto de drones ucraniano en una imagen reciente. EFE/EPA/Maria Senovilla

Marcel Gascón |

Kiev, 26 jul (EFE).- La batalla de mayor actualidad en la guerra entre Ucrania y Rusia se libra en gran medida sobre el cielo de ciudades como Kiev, cuyos habitantes escuchan cada noche el ruido cambiante de los motores de unos drones que ambos bandos modifican constantemente para dejar atrás al enemigo en esta carrera tecnológica.

El gran reto al que se enfrenta hoy Ucrania es protegerse de los enjambres cada vez más densos de drones kamikaze Shahed, una tecnología desarrollada en un principio por Irán que Rusia produce ahora de forma masiva con mejoras que nunca cesan y la hacen más destructiva y difícil de interceptar.

De lanzar como mucho unas pocas decenas de Shahed cuando empezó a utilizarlos contra Ucrania, Rusia ha pasado a emplear algunas noches centenares de estos aparatos no tripulados.