La Roja salva un empate en Kaiserslautern en su partido más pobre desde 2023 gracias a la actuación de la guardameta y a la falta de acierto de su rival. El título se decidirá el martes en la vuelta en el Metropolitano
Alemania, la selección que más problemas le causó a España en la Eurocopa del pasado verano, le hizo esta noche el partido más completo de un rival desde el 4-0 que le clavó Japón en el Mundial 2023. La Die Nationalef salió como un vendaval en la fría noche de Kaiserslautern en la ida de la final de la Nations League. Las germanas sometieron a las campeonas del mundo en una actuación impresionante: le robaron el balón y encerraron durante casi todo el partido a la Roja, el equipo que más posesión amasa en el planeta, en su propio campo. El empate para la vuelta en el Metropolitano el próximo martes fue casi un milagro después de que Cata sostuviera al grupo con varias paradas formidables en el uno contra uno.
Sonia Bermúdez varió el once que eligió ante Suecia en semifinales. Con Esther González ya recuperada y en la convocatoria, la técnica vallecana apostó por colocar en punta a la pichichi de la Eurocopa, acompañada por Mariona y Pina en las alas. Como en el Barcelona, Laia suplió la baja de Patri en el pivote, con Aitana y Alexia en los interiores. La sala de máquinas de España, el lugar desde el que se marca el rumbo del juego, naufragó desde el principio ante la presión asfixiante y adelantada de su rival. La Roja parecía un barco a la deriva cada vez que intentaba construir. Los ataques zozobraban en campo propio mientras Berger veía desde la portería cómo sus compañeras robaban y lanzaban transiciones eléctricas hacia Cata. Ya en los primeros instantes, la guardameta del Barça salvó un disparo de Bühl y vio cómo un centro de Anyomi se iba pegado a su palo izquierdo en una contra diáfana que estuvo mal resuelta por la delantera del Eintracht.









