La Guardia Civil de Alicante llevó el caso, tras la denuncia de varios ciudadanos que eran contactados por supuestos policías y empleados del Banco de España
Las denuncias de varios ciudadanos de Aspe (Alicante) ha conducido a la intervención de una de las primeras granjas de minado de tarjetas telefónicas detectadas en España, operada por un solo individuo, ucranio, desde Barcelona. La infraestructura, capaz de enviar 2,5 millones de mensajes y llamadas de voz fraudulentos diarios, está valorada en unos 400.000 euros y se alquilaba a redes criminales especializadas en estafas tecnológicas que quisieran operar en España desde cualquier parte del mundo. El responsable de este centro operativo, de 41 años, ha sido detenido y se le imputan los delitos de estafa, usurpación de estado civil, falsedad documental, daños informáticos, blanqueo de capital...
es y pertenencia a grupo criminal.
La operación, llamada Mosenik, ha corrido a cargo del Equipo @ de la Guardia Civil de Alicante, especializado en delitos informáticos. Varias víctimas con pasaporte ruso y ucranio, principalmente, denunciaron en el puesto de la Guardia Civil del municipio de Aspe, en el interior de Alicante, que recibían llamadas de personas que se hacían pasar por policías nacionales o empleados del Banco de España, algunas de ellas en sus idiomas nativos. Según relataron, los presuntos delincuentes aseguraban que estaban investigando a trabajadores de sus entidades bancarias que podían estar cometiendo robos en sus cuentas corrientes. Para evitar que su dinero fuera sustraído, los presionaban para obtener sus contraseñas y datos bancarios o les pedían transferencias de alto importe. A uno de ellos le llegaron a estafar 170.000 euros.






