El club espera que el vestuario despeje las dudas sobre su implicación en un momento de debilidad del técnico por los resultados y el descontento de algunos futbolistas
El soleado otoño griego recibió al Madrid en el viejo puerto de Atenas, El Pireo, lejos del frío de la meseta castellana, donde los blancos se han ido encogiendo en las últimas semanas. A media tarde de este martes, el equipo de Xabi Alonso aterrizó a orillas del Mediterráneo perturbado por la primera crisis de la temporada. Ha perdido el juego, los resultados y, lo que es peor, la figura del entrenador se ha debilitado. ...
Antes del clásico de hace un mes, ya se sabía que existían jugadores descontentos con el técnico. Vinicius, Valverde y Endrick, incluso, lo habían exteriorizado. Pero el desafío público del brasileño al ser sustituido con el Barcelona y su explosiva nota de disculpas -sin citar al entrenador- resultó pura dinamita, también porque el club se mostró desde el primer minuto, al menos, comprensivo con el desafío del extremo a su jefe. Desde entonces, el bajón futbolístico (tres partidos seguidos sin ganar) ha agudizado el desgaste con una parte del vestuario del vasco, que llega al duelo con Olympiacos (21.00, Movistar) muy castigado y con la bajas de última hora de Courtois y Huijsen (solo tiene a Asencio como central puro). Este martes, no pareció el cumpleaños más feliz del tolosarra (44 años).







