La isla acoge a la mayor parte de los soldados activados en el despliegue militar en el Caribe
El principal mando militar de Estados Unidos, el jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine, se ha desplazado a una base militar en Puerto Rico para reunirse con soldados y altos oficiales del Mando Sur. Este mando, responsable de las operaciones estadounidenses en América Latina, está al cargo del enorme despliegue naval y de tropas que Donald Trump ha ordenado en el Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico, aunque el Gobierno venezolano, y diversos expertos, opinan que el verdadero objetivo es tratar de forzar la caída del presidente Nicolás Maduro.
El viaje se produce cuando las tensiones en la región están en todo lo alto después de que Washington haya incluido este lunes al cartel de los Soles, del que acusa a Maduro de ser el líder, en su lista de organizaciones terroristas extranjeras. El paso ha disparado los temores de que las fuerzas estadounidenses puedan llevar a cabo algún tipo de acción contra objetivos en territorio venezolano.
En un comunicado, el Pentágono ha indicado que Caine y uno de sus principales asesores, David Isom, visitan este lunes Puerto Rico, el territorio donde se cree que están la mayor parte de los casi 15.000 soldados estadounidenses movilizados en el Caribe, para dar las gracias a los soldados por su “servicio dedicado e inquebrantable” en el área de responsabilidad del Mando Sur.







