El Legislativo se impone por primera vez al autoritarismo presidencial al forzarle a desclasificar el expediente del pedófilo Epstein
La aprobación por abrumadora mayoría en el Congreso de Estados Unidos de una ley para obligar a la desclasificación del material judicial en relación con el llamado
re-divulgar-y-cuanto-material-queda-por-salir.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2025-11-16/que-son-los-papeles-de-epstein-que-trump-no-quiere-divulgar-y-cuanto-material-queda-por-salir.html" data-link-track-dtm="">caso Epstein tiene una trascendencia institucional que va más allá de lo que estos archivos puedan revelar. Se trata de la primera ocasión en que el Legislativo estadounidense reafirma su poder sobre la Casa Blanca después de diez meses siendo arrollado por decisiones ejecutivas caprichosas y volátiles de Donald Trump, quien se comporta como un autócrata, ignora la división de poderes y entiende cualquier objeción a sus decisiones como una traición.
Las causas judiciales contra el gestor financiero Jeffrey Epstein por pedofilia y tráfico de menores produjeron miles de documentos que hoy custodia el Departamento de Justicia. Algunos fueron desclasificados por los juzgados y otros por el actual Gobierno, pero la mayoría permanecieron secretos después de la muerte de Epstein en prisión en 2019. Epstein era un personaje conocido en los círculos del poder de Nueva York y Miami, y entre sus amigos más íntimos estaban el expresidente Bill Clinton, el príncipe Andrés o Donald Trump, por entonces estrella de la telerrealidad. El príncipe Andrés ha sido expulsado de la familia real por el escándalo. En las páginas conocidas hasta ahora, la estrecha amistad entre Trump y Epstein es evidente, aunque nada sugiere hasta el momento que Trump supiera o participara de sus crímenes.








