Renfe pierde casi 43.000 usuarios los días laborables debido a las continuas incidencias

Igualada, Vilafranca del Penedès, Lloret de Mar o Sant Feliu de Llobregat tienen en común que son municipios catalanes con una población que oscila entre 40.000 y 43.000 vecinos. Precisamente, la misma cantidad de usuarios que ha perdido Rodalies de Renfe en Cataluña desde la pandemia hasta el pasado 2024. La colección de incidencias, obras y averías de la compañía f...

erroviaria junto a la, obscena, falta de puntualidad ha provocado un aluvión de fugas de usuarios a otros medios de transporte saturando las líneas de autobuses interurbanos. Es tal el modelo de negocio del transporte público por carretera que las compañías de estos autocares llegan a comprar vehículos con años vista e, incluso, a contratar conductores en Perú.

Rubén hace años que abandonó el tren y se pasó al autobús para recorrer el trayecto entre Cerdanyola y Barcelona. Llega a la capital catalana en un autobús totalmente saturado y con personas de pie circulando por la C58. “Quizás es un poco más incómodo, pero tengo mucho menos estrés que con el tren. Tardaré mucho en volver a Renfe y eso que ahora tengo que coger, también, el metro”, admite justo al bajar de un bus exprés (el e3) de los que unen la capital catalana con otras poblaciones. Los usuarios de las casi 30 líneas exprés que unen Barcelona con diferentes poblaciones (algunas también disponen de tren como Cerdanyola, Sabadell, Terrassa, Vic, Vilanova i la Geltrú) llevan años creciendo. En 2023, estas líneas trasportaron 19 millones de pasajeros, el pasado 2024 -cuando la crisis de Renfe ya era evidentísima- utilizaron los autobúses exprés 23 millones de pasajeros.