Soldados ucranianos en la ciudad de Borodianka, en una imagen de archivo. EFE/Miguel Gutiérrez

Kiev (EFE).- El plan de paz diseñado por EE.UU. con Rusia pide a Kiev que limite su Ejército a un máximo de 600.000 hombres después de la guerra, descarta la entrada de Ucrania en la OTAN y que el país invadido se retire del territorio que todavía controla en su región oriental del Donbás, que quedaría tras la guerra como zona desmilitarizada y sería reconocida de facto internacionalmente como rusa.

Las otras dos regiones en disputa, Jersón y Zaporiyia, quedarían bajo control de cada uno de los bandos según la partición que marque la línea del frente en el momento del cese de las hostilidades, según el documento, que ha sido publicado entre otros por varios medios ucranianos y por el Instituto para el Estudio de la Guerra de Washington, un «thin tank» especializado en conflictos y que ha seguido el desarrollo de este desde sus orígenes.

El Ejército ucraniano tiene actualmente cerca de 900.000 efectivos y Kiev ha insistido en que necesita mantener tras la guerra unas Fuerzas Armadas lo suficientemente numerosas y bien armadas para disuadir a Rusia de volver a invadir su territorio.

La región del Donbás, en el este de Ucrania, comprende las dos unidades administrativas de Lugansk y Donetsk. Rusia controla prácticamente toda Lugansk y alrededor de un 75 % de la de Donetsk, donde las fuerzas del Kremlin ganan terreno de forma lenta pero constante desde hace más de dos años.