La pareja patrocina la Gala del MET de este año y no por capricho. Aunque nos hagan creer que el buen gusto ‘se tiene o no se tiene’, se trata en realidad de una idea que legitima a los privilegiados de cuna y deslegitima a los nuevos millonarios. Pero, como casi todas las ideas, esta también está en venta.

Este año el Museo Metropolitano de Nueva York inaugura las galerías Condé Nast, más de mil metros cuadrados patrocinados por la editorial de estilo de vida que acogerán exposiciones en torno a la moda. Para celebrar la apertura, el comisario de indumentaria del Museo, Andrew Bolton, ha anunciado que la muestra anual del MET llevará por título Costume Art y se centrará en la...

idea del cuerpo vestido a lo largo de la historia, una temática quizá demasiado amplia de la que todavía se desconocen más detalles, como cuál será el código de vestimenta al que deberán ceñirse los invitados a la gala inaugural. Lo que sí se sabe, tal y como reza la nota de prensa del museo, es que dicha gala “es posible gracias a Jeff y Lauren Bezos”. No a Amazon, sino a la pareja en concreto, que se encargará de ejercer de anfitriona y de seleccionar junto a a Anna Wintour la lista de invitados.

Hasta ahora han sido las marcas de lujo las responsables de patrocinar el evento. De ahí que muchos de los asistentes a la gran gala de la moda vistieran de Louis Vuitton o Loewe, entre otras, cuando estas han patrocinados los respectivos eventos. Este año será diferente. Aunque Saint Laurent es el responsable de financiar el catálogo de la muestra, serán los Bezos los que decidan quién se sienta a la mesa. “Me imagino vestidos de costura que llegan en cajas de cartón de Amazon, la retransmisión de la alfombra en Prime o a las famosas llegando en el Blue Origin”, escriben en una columna de opinión en The Independent, donde también recuerdan que Bezos ha donado a través de Earth Fund más de seis millones de dólares al CFDA (Consejo de diseñadores norteamericanos) con el fin de impulsar un programa de innovación y sostenibilidad (al parecer, sin ironía).