El presidente de la Junta sostiene que “de puertas hacia afuera, mantenían un comportamiento ejemplar y transparente” y que no actuó antes porque cuando se inició la investigación judicial “no había causa”

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, insiste, dos días después de que la UCO detuviera al presidente y vicepresidente de la Diputación de Almería, por presuntas contrataciones irregulares vinculadas al caso mascarillas que estalló en 2021, en defender la actuación “inmediata” de su partido, que los suspendió de militancia de manera cautelar cuando se conoció el auto de la jueza que instruye la causa, y en insistir en la “sorpresa y estupor” que le provocaron esos arrestos, pese a que la investigación va ya para cuatro años y el vicepresidente y el alcalde de Fines —otro de los detenidos— llevan imputados casi el mismo tiempo. “Cuando la justicia inició el trámite, en principio, por la información de los procedimientos judiciales que se abrieron, no había causa”, se ha justificado en una entrevista en Espejo público, en Antena 3.

Con esta explicación, el barón popular ha querido explicar por qué no se había apartado antes a estas dos personas de sus funciones públicas o se había adoptado antes la decisión de suspenderlos de militancia. “Cuando no hay causa, no puedes expulsar a una persona y condenarla prácticamente a la muerte social, porque queda vinculada, la llevamos al ostracismo social, porque no vuelven a encontrar empleo, no tienen recursos…”, ha dicho Moreno, pese a que, con estos mismos mimbres, al entonces vicepresidente tercero, Óscar Liria, que fue detenido el 15 de junio de 2021 por cobrar supuestamente mordidas de entre 200.000 y 400.000 euros de un contrato de material sanitario que se otorgó por dos millones de euros, en pleno confinamiento, a la empresa de Kilian López —su amigo de la infancia e investigado por narcotráfico y tráfico de drogas—, se le expulsó de manera inmediata del partido y se le cesó de todos sus cargos.