Una lista de álbumes sobresalientes y fuera del radar comercial y del ‘mainstream’

Un cuarto de siglo da para mucha música. En esta columna de La Ruta Norteamericana, bien lo sabemos porque, desde sus comienzos en formato blog musical, allá por 2008 -¡se dice pronto!-, hemos recomendado muchos discos y artistas de todo pelaje, siempre bajo el criterio del gusto personal. La transformación de La Ruta Norteamericana en una columna periodística, abierta a otros géneros sonoros fuera de la música de raíces americana, más centrada en la actualidad y con propósito narrativo en ocasiones, derivó en un espacio menos sujeto a las recomendaciones discográficas.

En esta ocasión, intento regresar a los orígenes de La Ruta Norteamericana, aunque no he dejado de hacer mi lista personal de los discos que más me han arrebatado cada año. Por eso, aprovecho este cuarto de siglo para recomendar 25 álbumes sobresalientes, espléndidos a mi juico. 25 discos esenciales para remover las emociones como solo la mejor música puede hacer. También 25 discos fuera del radar comercial y del ‘mainstream’.

Para los lectores que han seguido los pasos de La Ruta Norteamericana, muchos de estos discos serán conocidos porque se escribió de ellos o aparecieron en listas de lo mejor de cada año. He decidido destacar una obra que se publicó en cada año correspondiente y así dar una panorámica amplia del siglo transcurrido. También he querido evitar poner grandes figuras, en plan Nick Cave, Bob Dylan, PJ Harvey o Tom Waits, y tratar, en este sentido, de ofrecer delicias menos conocidas, pero igual de gratificantes. Y, aún así, algunos discos me parecen demasiado obvios y estuve a punto de quitarlos. Dígase en el caso de los álbumes de Wilco, Weezer o Richard Hawley, a los que considero ya clásicos en vida, como gigantes en lo suyo, criados y evolucionados en el siglo XXI y con un impacto propio de figuras de primer nivel. Pero, qué demonios, son tres artistazos que bien definen el espíritu inquieto de La Ruta Norteamericana, tanto como blog como columna, y el de este siglo XXI a destacar.