La ministra de Cultura británica, Lisa Nandy. EFE/EPA/Andy Rain/Archivo
Londres (EFE).- El Gobierno británico anunció este miércoles sus planes para ilegalizar la reventa de entradas para eventos en vivo, como conciertos o partidos de fútbol, por encima del precio original.
Estas medidas reducirán en 37 libras (casi 42 euros) de media las entradas de reventa, lo que ahorrará a los aficionados colectivamente unos 112 millones de libras (cerca de 127 euros) anuales, según indicó hoy el Ministerio de Cultura británico en un comunicado.
Las medidas se aplicarán a cualquier plataforma que revenda entradas en el Reino Unido y las empresas que infrinjan la normativa podrían estar sujetas a sanciones económicas de hasta el 10 % de su facturación global.
Además, se limitarán las tarifas de gastos de gestión que cobran las plataformas de reventa para evitar que se sobrepase el límite de precio y éstas tendrán la obligación legal de supervisar y hacer cumplir este tope.










