Un tribunal desestima la petición de una asociación de consumidores, que exigía que se prohibiera la comercialización tras saberse que se filtraba el agua de manera ilegal
Este martes era un día clave para el futuro de la marca de agua embotellada más célebre en Francia, Perrier. Un tribunal tenía que decidir si prohibía su venta y le quitaba la etiqueta de “agua mineral natural”, como exigía una organización de consumidores, que presentó una denuncia tras revelarse que se habían comercializado aguas supuestamente “puras” pero que habían sido tratadas previamente para prevenir la contaminación, algo que no permite la ley.
La justicia rechazó este martes estos argumentos y le ha dado la razón a Nestlé Waters, grupo suizo al que pertenece Perrier. Podrá seguir vendiéndose y bajo la etiqueta de “mineral natural”, a pesar de las sospechas. Esta denominación está estrictamente regulada por la UE. Este tipo de aguas embotelladas no pueden estar sometidas a procesos de desinfección o que modifiquen sus características.
“No se ha establecido, según las pruebas que constan, la existencia de un riesgo para la salud del consumidor vinculado a las aguas Perrier etiquetadas como “minerales”. No se ha podido demostrar que haya un daño inminente”, ha motivado en su decisión el tribunal de Nanterre, en las afueras de París.







