La Comisión Europea esboza las “opciones” para apoyar a Kiev y promete garantías “irrevocables” para que Bélgica dé su brazo a torcer con los activos rusos congelados. Si no, los países tendrán que dedicar hasta el 0,27% de su renta nacional bruta anual
El tiempo corre, el invierno acecha a una Ucrania cada vez más necesitada de fondos en plena guerra con Rusia que no tiene visos de concluir y la Unión Europea sigue estancada en la búsqueda de fondos para apoyar a Kiev. Que necesitará, según calcula ahora Bruselas, casi 136.000 millones de euros para cubrir sus necesidades macrofinancieras y militares hasta 2027. Y los primeros fondos deberían estar listos para la próxima primavera.
El principal obstáculo a la vía más rápida de ayuda, el uso de los activos rusos congelados para emitir un “préstamo de reparación” por hasta 140.000 millones de euros sigue siendo Bélgica, en cuyo territorio se encuentra la mayor parte de esos activos y que bloquea esta alternativa temerosa de las represalias de Moscú. Hay dos alternativas a esta vía, pero podrían salirle muy caras a todos los Veintisiete. Según advierte la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una carta distribuida este lunes a todas las capitales exponiendo las tres “opciones” posibles para ayudar a Kiev, otras fórmulas implicarían que cada país deberá dedicar cada año hasta el 0,27% de su renta nacional bruta a sostener a Ucrania.








